miércoles, 9 de diciembre de 2009

Couchsurfing, mundo solidario y abierto. Segunda parte

Mientras transcurrían nuestros últimos días en Dublín nos aplatanamos gacho. En verdad, muy pocas hacíamos, alguna fiestilla, la típica rutina a los bares por la noche, muchas caminatas sin sentido con El Malacopa y mal alimentarnos con papás y hamburguesas. Aunque sabíamos que nuestro siguiente destino era Londres, poco hicimos por buscar hospedaje vía Couchsurfing. En aquel momento El Bodo, era quien tenía la experiencia vivencial sobre este menester, y yo, cómodamente esperé a que fuera él quien se ocupara de enviar solicitudes. Grave error, mi hermano estaba embelesado con la visita de su novia Marianini y el tiempo se escurrió sin prever nada sobre nuestro futuro inmediato.

Salimos rumbo a Londres el 6 de enero. Todo se improvisó de última hora. Ni siquiera teníamos un hostal donde llegar, quizá por desidiosos , quizá por amor a la improvisación. Antes de partir, ya con el tiempo en cima, se nos ocurrió enviar algunas solicitudes de hospedaje que no encontrarían respuesta o, en el mejor de los casos, producirían un sutil rechazo. ¡Bah!, terminamos por llegar a un hostal carísimo. El couch había fracasado en una magalópolis que tiene más 8 mil miembros.

Londres nos dejó tres enseñanzas couchsurferas: 1. La opción era enviar muchas solicitudes con considerable anticipación para que pegara alguna; 2. La realidad inocultable de que siempre será más sencillo que se hospede sólo a una persona que a dos, y; 3. La búsqueda minuciosa por un perfil convincente y compatible con nuestros intereses.
Porto
Ya frustrados en Reino Unido, pedimos alojamiento en Portugal, aunque al comienzo tampoco seríamos tan afortunados en el hospedaje. Antes de llegar a Porto, enviamos algunas solicitudes. Nadie podía recibirnos y acabamos en un pintoresco hotelucho supervisado por una tierna viejita chimuela. Entonces, mi hermano tuvo la ocurrencia de ir a un evento organizado por couchsurfers para integrarnos a su mundo, y quizá, si la suerte lo permitía, obtener el primer hospedaje con ellos.

¿Cuál..? No pescamos nada de hospedajes. Pero fue una bella noche, muy alegre y exhaustiva. Era el 10 de enero, y junto a Maria, Rita y Denisse, celebré el arribo de mi cumpleaños durante la media noche.

El 11 de enero será un grato recuerdo, los couchsurferos recién conocidos nos llevaron a una inolvidable puesta de sol; y al suspirar el último asomo de luz y comenzar la noche, nos invitaron a cenar a un restaurante de mariscos. Quedaba sorprendido por esa noble y genuina espontaneidad, por primera vez sentía la esplendidez del proyecto couchsurfing.


Con Rita Pinto y Maria Melo



Coimbra

En Coimbra todo salió bien, al fin obtuvimos couch. Nos recibió Carlos Moreira, un miembro experimentado, de esos que ya tienen toda una rutina metódicamente calculada para sus invitados. Nos citó en el centro de la bella plaza central y pasó a recogernos en su vochito, nos llevó a su depa y nos pidió que lo esperaramos mientras terminaba algunas labores.

Carlos nos dio un amigable tour por su pintoresca ciudad, charlamos y charlamos mientras conocíamos los sitios más memorables. Comimos en la insigne Universidade de Coimbra, donde exhibí un torpe espectáculo al derramar mi charola llena de sopa en medio del pasillo, no pasó nada grabe sólo el aplauso burlón de algunos estudiantes. Ya para concluir esa fructuosa jornada, fuimos con varios actores de teatro a brindar por Portugal -¡Saúde!-. No cabía duda que la mejor manera de conocer Coimbra era con Carlos, el couchsurfer más activo de todo Portugal.


Carlos Moreira


Leiria

Mi hermano conocía a una amiga couchsurfera en Leiria, una señora que en cierta ocasión se había quedado sin dinero en Dublín y por azares del destino había conocido a Sebastián, quien no dudó en ayudarle y le brindó un precario hospedaje. Lo que mi hermano no sabía, era que esa señora, Sandra, era una rica solterona excéntrica que estaba apasionada por couchsurfing. Quedó muy agradecida por la hospitalidad de mi hermano, y ahora esperaba ansiosa le llegada du llegada para corresponder de alguna manera con su detalle. Nos recibió con honores en su espaciosa casa. Abrió quesos, vinos; preparó una cena exquisita y nos llevó a escuchar fado a un típico restaurante de petiscos. Además, por si fuera poco, nos compartió un sinnúmero de detalles interesantísimos sobre la historia lusa y mundial, sus múltiples anécdotas viajeras y su ineterés por México. Quedé francamente sorprendido por su conocimiento literario, poético y cinéfilo. Nuevamente vivímos la magia de Couchsurfing.



Sandra Gaspar


Granada

Al abandonar Lisboa fuimos a España, pasamos cuatro días con el Malacopa en Sevilla y desde ahí nos fuimos a Granada, el último bastión español en manos de los musulmanes antes de que fueran definitivamente vencidos por los Reyes católicos.


En Granada la historia de Sandra se repitió. Mi hermano había hospedado por medio del couch a un alemán en Dublín, Cristopher Waltz, quien esta vez correspondía a tal gesto en Granada.


Cristopher fue muy amable, aunque vivía en bacarrota e incluso debía la renta de su piso. Tipo locuaz, espectacular bailarín de salsa y muy ambicioso, siempre hablaba de su sueño de querer hacerse rico. Es una figura, eso es incuestionable. Nos hospedó durante tres divertidos días.



Cristopher Waltz y sus dos compañeros mexicanos

Malaga


En Málaga conseguimos hospedaje con Félix Ceiba, un músico y deportista venezolano que nos trató con gran amabilidad. Quizá el couchsurfer más acogedor de todos los que haya conocido hasta ahora. Desde que llegamos intentó pagar todo lo nuesto, y no porque fuera rico, sino por mera solidaridad. Obviamente no lo permitimos aunque siempre insistió.

Félix no sólo nos hospedó a nosotos, también en su depa se quedaba una chica alemana couchsurfera, Saskia Linz, quien devino una inseparable amiga durante aquellos días andaluces.

Todas las noches, de manera indefectible, salíamos a un costado de la catedral de Málaga con una o dos botellas de vino, Félix tomaba su guitarra y cantabamos hasta perder la voz. ¡Que bello recuerdo!



Saskia Linz y Félix Ceiba

Kenifra

Después de España partimos a Marruecos vía ferri. En aquel país poco hicimos por tener la experiencia couchsurfing porque eramos cuatro y obviamente era díficil que alguien estuviera dispuesto a recibir a todo ese tropel.

Iban con nosotros Jimena y El Malacopa, quienes se mostraban un poco escépticos con todo lo relacionado a couchsurfing. No obstante había una persona en Kenifra que sí nos aceptó e incluso se mostraba animosa a llevarnos al desierto. Ingenuamente mi hermano y yo incitamos a nuestros compañeros para ir en pos de él a un pueblito rascuacho que poco tenía de atractivo, pero nos entusiasmaba mucho esa idea de conocer el desierto, los oasis y los caballos en el Sahara.

Al llegar a la estación de autobuses de Kenifra, encontramos al supuesto couchsurfero, un personaje mamón que ni siquiera preguntó nuestros nombres y nos metió como reses a un taxi que después nos hizo pagar. Fue la primera vez que me sentí inseguro, el chico no mostraba ningún rasgo de simpatía. Llegamos a su hogar, una casita humilde hecha de barro, y entonces el sujeto cambió su tono hóstil por gestos más amables. Nos invitó a ir al desierto de inmediato, eso nos gustó. Pero, poco a poco evidenció sus verdaderas intensiones, lo único que en realidad quería era vendernos un paquete turístico de 150 euros para obtener así una jugosa comisiones. Todos nos decepcionamos y no aceptamos su pésima oferta. Pasamos desilusionados la noche y nos fuimos por la mañana a Marrakesh. Era la otra cara de la moneda, conocer a alguien que utilizaba el noble proyecto de couchsurfing sólo para hacer negocio. ¡Bah!, de ese tipín ni siquiera tengo foto. Francamente desde que lo conocí me cayó mal.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Experiencia couchsurfing. Primera parte

Tres años atrás, un amigo queretano quería presentarme a tres simpáticas brasileñas. Me agradó la idea y concretamos una cita en el centro histórico, específicamente, en una cafetería de un elegante edificio Art Decó que se encuentra en frente del Palacio de Bellas Artes.

Llegué más temprano de lo acordado, ordené un café expresso y aparté una mesa. En soledad, di un par de sorbos revitalizadores y pensé en el caos que me rodeaba: la Ciudad de México, el gran monstruo de América. Estaba ahí, solo, observando un valle de Anahuac empequeñecido ante mis ojos. Podía ver desde mi mesa la emblemática Alameda, la Torre Latinoamericana, Tlatelolco, Garibaldi y las torres de la catedral metropolitana; y todo, recubierto por aquel típico manto de smog ¡maldito aire impuro! No obstante, pensaba que aquel era un tremendo sitio para presentarle a los extranjeros mi inclemente y contrastante urbe.

Aparecieron las brasileñas un poco tarde. Me levanté y las salude amigablemente – Boa tarde eu sou Luis, sejam bem vindas na Cidade do México- Y ellas, del mismo modo, celebraron aquel bello panorama – Luiz, muito prazer e parabéns pela escolha este lugar é bonito demais.-

Falamos por horas sobre Brasil, México, política, anécdotas y viajes; y fue con los viajes que una de las chicas comenzó a relatar sus maravillosas aventuras mochileras através de Europa, en las que, según ella, por medio de internet existía un método para conectar a desconocidos solidarios que te permitían hospedarte gratuitamente en sus casas. Surgió mi natural escepticismo. Creía que era bastante bueno para ser verdad, y que probablemente aquella chica era medio mitómana. En fin, de cualquier manera me quedé muy curioso y le pedí la dirección en internet para verlo por mi cuenta, ella me anotó el nombre de la página en un papelito y después se me perdió.

Meses más tarde, a inicios del 2007, surgió la inquietud con Jordy de consolidar por primerísima vez un mochilazo a Europa. Aún lo veía lejano, pero mis padres, sopresivamente, me dieron luz verde para comprar los boletos de avión y largarnos a veranear. Fue ante esa circunstancia que recordé aquella plática con la brasileña, entonces lo comenté con Jordy, quien también había escuchado algo similar e incluso sabía el nombre de la página: couchsurfing. Nos inscribimos y comenzamos a solicitar algún hospedaje en Madrid y Paris. En ambos nos rechazaron y no insistimos más. En realidad ya teníamos una ruta regularmente definida con ciertos amigos que nos recibirían y no necesitábamos tanto del couch; además, sinceramente, nos daba desconfianza y por eso desistimos.

En el verano del 2008, llegó el turno mochilero de mi hermano Sebastián, quien también pretendía recorrer el viejo continente. Su viaje sería más ambicioso y duradero. Pensaba quedarse diez meses y trabajar por allá. No tenía nada definido y se sentía desesperado por estar a la deriva. Entonces, una noche al verlo conectado a internet, le comenté sobre couchsurfing, aquel método que yo desconocía pero que, quizá, podría ayudarle un poco. Mi hermano, notablemente ansioso, entró a la página, se inscribió en caliente y comenzó a enviar solicitudes de hospedaje a Dublín. Fue aceptado inmediatamente por un brasileño, y a partir de ese momento, su largo viaje europeo quedaría sellado por couchsurfing project.

Alcancé a mi hermano en Dublín en diciembre del 2008. “El Bodo” vivía plácidamente en un amplio departamento al lado de Liffey river, muy próximo a Temple Bar (prácticamente en el centro de la ciudad). En la capital irlandesa había un grupo muy unido de couchsurfers, un clan solidario y fiestero del cual, por supuesto, mi hermano ya era un miembro infalible. Gracias al contacto con los couchsurfers, Sebastián había obtenido un buen trabajo y decenas de amistades. Ya cuando lo visité en la isla esmeralda, mi hermano estaba en la cúspide de su popularidad.

Bodostián en frente de su ex departamento, al lado de Liffey river.



Pronto me integraría de lleno a la experiencia couchsurfing…

CONTINUARÁ....

domingo, 15 de noviembre de 2009

Las palabras corren

Después de casi dos meses de preparación, les presento el resultado final de este proyecto experimental titulado “Las palabras corren”


Veintitrés personas, respondieron a la solicitud: “Dime lo que quieras en menos de un minuto”. El ejercicio no fue tan sencillo como parece. La mayoría de los seleccionados buscaron alguna orientación adicional, pidieron mayor tiempo para estructurar mentalmente su breve discurso; incluso, hubo quienes me pidieron días de plazo. No obstante, la minoría se lanzó directamente al ruedo y habló lo que le vino en gana sin ningún tipo de censura.


El video procuró dar cierta linealidad discursiva ante la obvia inconexidad en la respuesta de los participantes, quienes tuvieron por única regla comenzar y culminar su participación con la palabra “entonces” y concluir con la frase “y luego”, o viceversa (hubo exepciones). El objetivo era crear un efecto que permitiera crear la ilusión de que todo se decía en un misma plática. Se Trató de un extraño cadáver exquisito, sin la particularidad de inducir a nadie hacia un punto específico, simplemente dejando que todos se expresaran libremente.


La vida social nos lleva a encarar innumerables perspectivas, miles de historias y diversas interpretaciones del mundo. Cada quien reacciona de manera distinta ante un estimulo verbal. Hay quien se cohíbe; hay quien de repente se vuelve excéntrico. Hay quien es predecible; hay quien sorprende por su originalidad.


No existió ninguna imposición en los diálogos. En varias ocasiones el lugar de grabación fue determinante para que el participante se definiera en sus palabras. Hubo quien se limitó a lo descriptivo, quien inventó historias, quienes externaron preocupaciones existenciales, e incluso, quien reveló una parte íntima de sus vidas. En realidad todo fue azaroso y fluyó con una absurda discontinuidad.


Intenté buscar perfiles distintos, lugares variados y contrastes discursivos. Me di cuenta que un trabajo así podría llevarme meses e implicaría cientos de entrevistas para seleccionar, quizá, sólo las veinte participaciones más sobresalientes. No fue así, les muestro lo que va, lo que salió en mis tiempos de ocio, así, en caliente, sin excepciones.


Participaron amistades y desconocidos de diversas nacionalidades, y me gustaría utilizar la palabra “nación” en su sentido más amplio, es decir, no tanto por pertenecer a un país, sino por tener una identidad divergente. Por ello, además del castellano, son habladas cinco lenguas: inglés, mixteco, rumano, neerlandés y suizo-alemán. El problema de los subtítulos lo seguiré debiendo.

Hasta la próxima.

martes, 20 de octubre de 2009

Tres preguntas a Quentin Tarantino

No puedo negarlo, Inglourious Basterds (2009) me gustó. Los actores son excelentes, el dinamismo del filme es estupendo, los diálogos muy inteligentes y la fotografía es prodigiosa.

De antemano sabía que una ficción de Tarantino ambientada en la Segunda Guerra Mundial destrozaría cualquier apego histórico y así fue, y francamente no me molestó, incluso celebro el planteamiento inverosímil de aquella “realidad alterna”.

Sin embargo, hay tres situaciones que simplemente son inexplicables en el filme y no queda más que alzar la ceja y cuestionarte mentalmente. –Pinche Tarantino, ¿de dónde sacó esa jalada?-
Por eso arrojaré tres cuestionamientos (Si no han visto la peli, mejor ni los lean porque se sentirán lastimados al saber partes de la trama; por el contrario, si ya la vieron, háganme el favor de responderse las preguntas.)

1. ¿Cómo Shosanna, pasa de ser una niña campesina en persecución a una dueña de un Cine hermoso?
2. ¿Cómo la sofisticada y omnipresente Gestapo dejaría a la deriva a toda la élite nazi mientras se encuentra en el Cine? De plano se les encerró de la manera más simplona y ridícula.
3. ¿Cómo puede ser que Standartenführer Hans Landa, el inteligentísimo "Cazador de judíos", de repente entre en un lapsus pendejus, y le entregue sus armas en medio del bosque al sanguinario Aldo “el apache”?

Y por último...

¿Por qué Tarantino usa zapatos de mujer?

Vuelve la curiosidad por Rumanía

Rumania sin duda es el país latino más distante para nosotros. Su lengua es poco estudiada, su historia desde el ámbito académico mexicano es irrelevante y su lejanía prácticamente la hace inalcanzable. Hasta hoy no conozco a un solo amigo mexicano que conozca aquel país.

Lo poco que se llega a saber de Rumania son, a mi juicio, tres cosas. Y esto, refiriéndome a un interlocutor medianamente letrado:

1. Vivió una abominable dictadura socialista dirigida por Nicolae Ceauşescu, quien murió fusilado después de una revuelta popular.
2. Dos escritores influyentes: Eugéne Ionescu y Emil Mihai Cioran. El primero dramaturgo, padre del teatro del absurdo; el segundo filósofo existencialista de tintes fatalistas. Ambos migraron a Francia y desde allí alcanzaron notoriedad.
3. Nadia Comaneci, quien a sus escasos catorce años obtuvo una calificación perfecta en gimnasia en los Juegos Olímpicos de 1984.

A mis veinte años me interesé mucho por Rumanía, un país misterioso que no estaba presente en ningún texto de “Historia Universal” (No hace falta decirlo, pero en México “lo universal” sólo abarca ocho países europeos y Estados Unidos.) Rumanía tiene un pasado muy interesante: centro de incontables migraciones, provincia romana, región rodeada por países eslavos y de tradición cristiana ortodoxa, su lengua durante cientos de años utilizó el alfabeto cirílico, en cierto momento formó parte del imperio mongol y años después formó parte del Imperio Otomano.

Su música me cautivó. Durante meses escuché día y noche el ritmo Manele y me hice fan de Nicolae Gutza. Comencé a estudiar la propia lengua rumana en la UNAM, se me facilitó mucho por su similitud con el italiano, aprendía rápido, pero la pereza de la profesora me desesperó y abandoné el curso. Y así, poco a poco, la emoción fue pasando hasta quedar como un pequeño detalle de mi vida que rarísimamente evoco.

Pero estos tres dias nuevamente rebrotó aquel gusto, releí mis notas de rumano, escuché la bella música Manele y volví a la historia de aquel país gracias a Herta Muller, escritora rumano- alemana ganadora del premio Nobel 2009.

De hecho escribí un artículo sobre ella para Treff3 que se puede leer aquí: Herta Muller, ganadora del premio Nobel de literatura 2009

domingo, 18 de octubre de 2009

Distintas Latitudes, quinto número

Estimados lectores, deseo invitarlos a visitar el quinto número de nuestra revista de reflexión latinamericana Distintas Latitudes.

En esta ocasión colabaré con un foto-reportaje sobre la Santa Muerte, y un artículo sobre la violencia en Rio de Janeiro.

viernes, 16 de octubre de 2009

Vuelvo al blog

Ya tenía muchos días sin escribir en mi blog, no por falta de ideas o sensaciones que, sin duda han sido agitadas. Esta notoria lejanía se debió, simplemente, a la incertidumbre sobre el qué escribir, y es que hay tantos y variados temas que transitan por mi mente que difícilmente puedo concentrarme en uno solo y desarrollarlo con denuedo. El blog sólo refleja, ocasionalmente, momentos pequeñines de inspiración; jamás podrá equipararse a la compleja maquinaria que es nuestra mente, siempre tan cambiante.

Pero salgamos de ese rollo mareador; el motivo que me ha hecho volver a escribir es el deseo de compartir cinco bellos descubrimientos a lo largo de esta semana bastamente provechosa.

Los primeros dos se refieren a bellos aciertos literarios:

1.“El hombre mediocre” de José Ingenieros. Ensayo vertiginoso que permite entrever lo que será años después la obra más reputada de José Ortega y Gasset: “La rebelión de las masas”. Ingenieros hace una enérgica crítica a un malentendido sistema democrático, a esa ramplona y casi generalizada hipocresía social, a la falsa modestia, y a todas aquellas vidas dirigidas en función a la opinión ajena. Excelente texto de amplio lenguaje.

2. “La insoportable levedad del ser” de Milan Kundera. Novela destacada por su lenguaje sencillo y directo. Sugiere planteamientos existenciales que encontrarían cabida en cualquier menta idealista y reflexiva. Esgrime con maestría el conflicto interno de la otredad, al lanzar cuestionamientos inquietantes como: ¿se debería aceptar sin recelo la dependencia a otro ser?, ¿realmente podemos aceptar como única razón de nuestra existencia a nuestra propia vida?, y finalmente ¿qué queda cuando fenece la existencia…?

La tercera gran sorpresa fue “el carro de las comedias de la UNAM”, un sitio de buen teatro a cielo abierto en medio del Centro Cultural Universitario. La obra en turno es una sátira de Emilio Carballido: “¡Silencio pollos pelones, ya les van a echar su maíz!”. Irónica e imprudente, desenmascara esas nobles acciones políticas que tienen como fin la inequívoca búsqueda del prestigio personal, del aplauso del vulgo y la fama efímera e hipócrita que se genera.

La cuarta y quinta sorpresa provienen del cine.

4. “Juntos” (Suecia 2000) Extraordinario filme que refleja las contradicciones e ironías de una comuna hippie en Estocolmo durante los años 70’s. Brillantes diálogos y estupendas actuaciones permiten adentrarnos en un mundo de librepensadores que luchan contra el establishment capitalista. Los ideales políticos y anti-alienantes terminan por consolidar una frágil burbuja que en algún momento se quebrantará ante la inherente naturaleza humana.


5. “Los Herederos” (México 2009) Impactante documental que refleja la vida de los infantes en el campo mexicano. Sin diálogos, sin actuaciones. El director penetra la intimidad de una sociedad ajena a nuestros valores, consigue que el espectador por sí mismo llegué a sus conclusiones: ¿denuncia social?, ¿documento antropológico?, ¿injusticia laboral?, ¿una niñez sin prejuicios que encuentra diversión en cualquier labor? etc. Todavía prevalece en mi mente con gran claridad la mirada de una veintena de campesinos que se movilizan apretados en la parte trasera de una troca mientras se escucha al fondo la bella melodía oaxaqueña de "Dios nunca muere". Felicidades a Eugenio Polgovsky.

martes, 6 de octubre de 2009

Quimera

Y así corre el tiempo, supeditando a la vida misma. ¡Maldito zurullo inacabado!, ¿quién lo diría? Francamente me duele que seas así, tan incompetente. Me pregunto el por qué a tu decimoctavo año abandonaste estúpidamente el escultismo que tanto amaba; cincuenta versos insulsos fue todo lo que pudiste darme ¡No me jodas!; fue sólo un maneto mediocre que emanó nula inspiración. ¿Quieres ahora que sea compensativo y te brinde otra oportunidad? No, ya estoy harto de andar de candajón, consciente de que todo tú eres un simple alucinamiento. Pero esta vez mi ilusión es ya un cándalo, no pretende receptar más delirios. Me voy. Sí, ante una atmósfera tétrica sin querer ser más mitigativo y aceptar el misérrimo destino que me aleja de cualquier ansiedad peguntosa. Me retiro sin empurrar los recuerdos del pasado. Simplemente ha llegado la hora, no tengo que decir más. Hasta nunca.

viernes, 11 de septiembre de 2009

La Iglesia Universal (Parte 3) descarado lucro de fe

Recomiendo leer antes la parte I y parte II de esta saga. Si les da pereza entonces léan directamente esta entrada, no es nada ininteligible., se trata de la tercera parte de una secuencia anecdótica-reflexiva sobre las pillerías de unos brasileños ingeniosos que crearon su gran emporio empresarial a través de lo inmaterial, lo etéreo, lo meramente imaginativo, lo intangible y sumamente poderoso: la fe.
En esta tercera parte trataré de desarrollar sucintamente la evolución de la Iglesia Universal, su expansión, críticas, mofas, y mucho más de sus impúdicas acciones.
El nacimiento
La Iglesia Universal surgió en 1977 como una asociación dirigida por Edir Macedo, quien por la gracia divina de sus calzones se autonombró "Obispo Mayor" de la secta.
Instaló su nueva empresa de fe en Rio de Janeiro junto a otros cuatro compinches. (de los cuales podrán ver más adelante en un vídeo como uno de ellos traicionó a Macedo con un vídeo que exhíbe al Obispo en una conversación truhán). Macedo necesitaba algún distintivo que lo alejara de lo convencional. Usó lo vanguardista, jovial, vigoroso, explosivo; era importante romper con el esquema de misa católica que con su lectura bíblica se había vuelto inentendible para cientos de seudo-analfabetas. Macedo observó esa ignorancia en el rebaño y la embaucó de otra forma, con un teatro de altísimo profesionalísmo.
Para forjar su teatro necesitaba actores, formó a sus pastores con un excelente grado actoral, todos los pastores de la Iglesia Universal, actúan del mismo modo, con la misma tonadita, con idénticas gesticulaciones; son pastores que explotan emocionalmente en el escenario, que inventan historias sobre cómo encontraron a Dios y salieron avante en sus insufribles vidas, que lloran al contar su infancia, exitan al público con sus absurdas plegarias, chantajean a quienes tienen dudas, cantan y alzan con fuerza sus manos para sentir la presencia de Jesús, y que después comenta -"sí, lo siento esta aqui, ¿ustedes lo sienten?"-, entonces el público ante tal impacto enloquece y hace cualquier cosa que el piadoso actor indique.

Las criticas hacia la Iglesia católico son un capital que Macedo no puedo desperdicar. Todo tema polémico de los católicos lleva por inercia la contraria de la Iglesia Universal. Intenta mostrarse como una Iglesia de vanguardia, sin prejuicios, una opción de fe progresista del siglo XXI. Por ejemplo, han adoptado una firme postura en contra del celibato de sus miembros, al argumentar que la Biblia jamás expresa dicha aberración contra natural. Tampoco se oponen a la utilización de condones u otros preservativos; por el contrario, en Brasil y África han repartido este método anticonceptivo a sus feligreses. Han abierto sus puertas abiertamente a homosexuales y transgeneros (aunque todavía no reconocen el matrimonio gay). Apoyan la utilización de células madres. Pero quizá, el tema más polémico es su postura favorable a la legalización del aborto.

La Iglesia Universal utiliza frecuentemente en sus misas un léxico empresarial que privilegia al dinero como el bien más importante; pregona su “deseo” de formar en cada miembro a alguien emprendedor, que sobrevuele su infortunio y obtenga riquezas materiales, las cuales llevarán como gaarantía la propia intermedicación de la Iglesia con Dios, pero para ello obviamente tienen que mocharse con su diezmito, un pago que, prácticamente, adquiere el significado de "inversión a futuro", la frase típica de "sin dinero no baila el perro", aqui es aplicable:"sin dinero no te baila Dios". Para Macedo la única manera de agradar a Dios es cumplir cabalmente con “su palabra”, es decir, la interpretación bíblica que los mismos sujetos de su mafia hacen, y el elemento clave, el de mayor énfasis, es precisamente el pago de contribuciones divinas que arroparán de bendiciones especiales a quien las realice. Esa es la base del gran negocio.

El proceso de expansión de esta Iglesia esta basado en sofisticados sistemas de marketing; se realizan elaborado estudios sobre las características de la población, sus carencias y la propensión existente para caer en sus garra.

La jerarquización institucional es también digna de mención. Lógicamente el Obispo Macedo es la gran cabeza, el líder máximo y vitalicio; después de él vienen los Obispos, quienes son sus más cercanos cuates, por lo que es casi inoperable un criterio basado en el mérito, aunque habrá excepciones. Los terceros en jerarquía son “los pastores” ellos son el elemento de encaje entre el feligrés y la institución, son persuasivos, chantajistas, gritones, histriónicos, un poco cómicos, buenos psicólogos e incisivos para solicitar el bendito dinero. En el último escaño están "los hermanos(a)", quienes no tienen ningun salario y están ahí de buena fe, pobrecitos, son los más jodidos de todos; pero no seamos ingenuos, quizá tengan en mente volverse pastores y así tomar en un futuro alguna rebanada del enorme pastel. No lo había mencionado pero la estructura es totalmente machista, sólo hay mujeres en la base de la pirámide.

Existe en la red el siguiente vídeo titulado “Bispo Macedo ensinando como roubar fiéis”. El gran jerarca religioso invita a sus cuates a jugar futbol (como buen brasileño) y después los reúne para enseñarles las tácticas adecuadas para exprimir económicamente a sus rebaños. Es despreciable su descaro. ¡Cerdo mentiroso!

Os dejo aquí con este monstruo llamado Edir Macedo, el dueño del Gran Circo (la versión original está en portugués, pero sí se entiende, sólo presten atención):




Polémicas y parodias
Desde su surgimiento la Iglesia Universal ha propiciado descontento por su desvergüenza social y su enriquecimiento infame. En 1988 Macedo fue procesado y declarado culpable de fraude y malversación de fondos; sin embargo, ante el fantasma de la impunidad que sobrevuela tierras latinoamericanas, fue liberado y, quizá, blindado políticamente.
Un acontecimiento que tuvo gran impacto en la sociedad brasileña en 1995 fue el denominado “chute na santa” (patada en la Santa), acto realizado por el pastor Sergio Von Helder, quien en el día de celebración de la patrona de Brasil Nossa Senhora Aparecida (18 de octubre), incitó en televisión abierta a rechazar aquella veneración idólatra que se opone a los principios monoteístas de su Iglesia. Von Helder no fue nada sutil; por el contrario, se dirigió a la imagen más sagrada de Brasil con una serie de improperios, y culminó pateando una figurilla de la Santa. Los dejo con el vídeo.





Al día siguiente la prensa nacional reaccionó con dureza en contra de la Iglesia Universal. Las injurias lanzadas por el pastor habían llegado demasiado lejos. Los católicos irritados, agredieron varios templos de la Iglesia Universal con piedras y golpizas a sus pastores. Brasil estuvo cerca de una “guerra santa”. La efervescencia llegó a tal punto, que el presidente, José Henrique Cardoso, tuvo que intervenir públicamente y condenar la intolerancia religiosa.
El incauto pastor tuvo que salir corriendo a Sudáfrica con la cola entre las patas. Las amenazas recibidas lo hacían impresentable en cualquier acto público. Ahora nadie sabe nada de él.
Así de fanáticos son los brasileños. Pero sinceremonos nosotros mexicanos, ¿Acaso no nos sentiríamos ofendidos si algun maloso profanara a nuestra Virgencita de Guadalupe? Las reacciones hubieran sido incluso más drásticas, se hubiera linchado al pastor por imbécil.
Como lo mencioné en la parte I, la Iglesia Universal ha hecho raíces en México, su poder es ascendente. Según su propio sitio web, existen más de cien templos diseminados por todo el país.
Su programa “Pare de sufrir” pasa de lunes a viernes por el canal 4 y los domingos en el canal 7. ¡Caraca! su poder está creciendo a pasos agigantados. ¿Llegará el día en que la mafia de Macedo conseguirá revasar a Perverto Rivera y sus secuaces católicos?
En mi segunda patria, Brasil, la fuerza de Macedo es enorme, según sus propios datos, cuentan con más de 4, 500 templos, un canal de televisión, dos periódicos y un partido político.
Alrededor del mundo se encuentran presentes en más de doscientos países, no obstante fuentes más imparciales afirman que su presencia existe aproximadamente en noventa naciones. ¡Alerta mundial!, un tumor maligno se espande por el planeta sin el más mínimo rubor. ¡Sálvese quien pueda!
Haré un manifiesto que jamás firmaré:
Procaces del mundo a sabed,
Si usted no tiene escrúpulos y quiere hacerse millonario de una manera fácil, ¡abra una Iglesia!, después como buen chamán tribal ¡reparta bendiciones!, y si quiere ser más fino, ¡corte las cobijitas viejas de su casa y diga que son pequeños trozos del santo sudario de Cristo!, ya encarrerado y con el pueblo alienado, diga que "de amor no vive el hombre", entonces cite la Biblia, estire la mano y chantajee el diezmo que le corresponde.
Y lo mejor aún, si su país es aún rupestres como México y no entiende a cabalidad el concepto de Estado laico, le adelanto una gran ventaja: ¡ni siquiera pagará impuestos!. No le quede más dudas, es el negocio legal más rentable que hay; y repito, es sólo para usted que no tiene escrupulos, o como dicen mis amigos brasileños, é só pra voce com cara de pau.

Para finalizar este escrito y reirnos un poco, les presento la parodia panameña de estos charlatanes. Llegó el momento de ver “Pague por sufrir…” je je je...



martes, 8 de septiembre de 2009

Ya quiero ver el nuevo documental de Oliver Stone, "South of the border"

Ya esta de regreso Oliver Stone con este nuevo documental político al estilo de "Comandante"(2003) que retrató con lujo de detalle la vida de Fidel Castro.

Esta vez el protagonista es nada más y nada menos que el polémico Hugo Rafael Chávez Frías, presidente quasi-vitalicio de la República Bolivariana de Venezuela. Pero no sólo en torno a Chávez gira la peli, también participa el matrimonio presidencial de los Kirchner, Evo Morales "El cocalero", Fernando Lugo "El Obispo promiscuo", Lula "El obrero", y Rafael Correa "El galán de Guayaquil".

Tengo mucha curiosidad por ver la nueva obra de Stone, ojalá y no la censuren en este país derechoso. En fin, de cualquier manera estoy seguro que no faltará quien la suba por capítulos a youtube, aunque lógicamente prefiero verla en la pantalla grande.

Amigos míos, pueden ser seguidores del chavismo (¡aja!) o repudiarlo profundamente, pero de cualquier manera habrá que ver este filme para ampliar nuestro criterio y aproximarnos de otra manera a esta intensa crispación política que vive sudamericana. Por lo menos allá está sobre la mesa un replanteamiento del sistema político vigente, un debate público participativo que anticipa un cambio de paradigma; infelizmente por acá, en México, estamos aún muy lejos de eso. ¿2012?, lo dudo.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Aguacero en la Merced

El sábado me fui solo al Centro Histórico armado con mi fiel cámara para captar nuevos ángulos de renombrados sitios turísticos, buscar imágenes impactantes de rincones escondidos, crudos, de esos que nunca se han retratado y que están ahí, esperando a que llegue y los capture.

Tenía dos objetivos fotográficos: 1. los altares en honor a la Santa Muerte diseminados por varias calles sombrías y; 2. los ambulantes que están en todos lados. Para hacer mi recorrido comencé por Bellas Artes, caminé al Zócalo, ya de paso entré unos minutos a la catedral, seguí rumbo a Ex Teresa por la calle de Moneda y después me dirigí rumbo a la Merced, particularmente, a la calle de Santo Tomás, famosa por ser una zona de prostitución de bajo monto. Exactamente al momento de llegar, quizá por fortuna, comenzó a llover a cantaros, todas las personas huyeron y me quedé solo, sí, muy solo hasta que encontré un pequeño resguardo precisamente en frente de un imponente altar de La Santa Muerte; de repente, exactamente en el momento que saqué mi camara, sentí que alguien saltaba decididamente atrás de mi, y pensé -Que imbécil, ahora sí ya me asaltaron-, al voltear cautelosamente me di cuenta que era un inofensivo niño gordito que también buscaba protección. ¡Uff!.

Preferí moverme de aquel lugar, en verdad Santo Tomás es una calle macabra. Me dirigí rumbo al Mercado de Sonora en busca de más fotografías, no obstante la lluvia no cesó, más bien se acentuó y nuevamente me quedé resguardado, esta vez, en un techito compartido con otra veintena de cobardes que observaban preocupadas la furia del cielo. ¡Bah! con lo que me encanta mojarme, pero en ese momento no quería que mi mochila se empapara, llevaba mi cámara y algunos libros. Pasaron cinco, diez, quince, veinte minutos y la lluvia se mantenía con una tremenda fuerza. La gente corría, se desesperaba, maldecía, se indignaba. Comenzó a volverse una situación jocosa; ya después de media hora de estar apretado bajo ese techito, saqué mi cámara y me divertí al retratar a la gente apresurada por no empaparse, no faltaron resbalones, gritos y claxonazos a cada momento; la ciudad era un completo caos, pero ese caos fue aprovechado, ¿saben por quién? por decenas de ambulantes astutos que salieron de no sé donde con plásticos y paraguas.-Lleve su impermeable de a cinco varos, cinco varos le vale, cinco varos le cuestaaaa...- cantaban los informales con el típico acentito chilangazo. ¡Arriba el oportunismo mexicano!, me encanta este país.

Prácticamente pasé dos horas en la calle sin poder moverme, los charcos comenzaban a crecer hasta volverse amenazantes, algunos hombres valerosos se arriesgaban a correr de techito en techito hasta que la intensidad disminuyó considerablemente. Había llegado el momento de seguir con mi camino. Próximo destino: El Mercado de Sonora.

La Merced estaba irreconocible, muchos puestos habían quedado inundados; calles enteras se asemejaban a los canales Xochimilco; pero aun así algunos niños con espíritu lúdico revoloteaban sonrrientes en las aguas negras.
La solidaridad fue necesaria, acudí al socorro de tres señoras regordetas que eran incapaces de eviatr un charcote y, finalmente, después de media tarde perdida, llegué al Mercado...

Aquí los dejo con las mejores imágines del "Diluvio en la Merced":

Resguardado con una veintena de miedosos

Dos valientes se lanzan a cruzar la avenida

Foto irónica

Niños descansan después del diluvio.

La Merced bajo el agua.


Aparentemente todo regresa a la normalidad.


viernes, 4 de septiembre de 2009

Buenos vientos llegan del norte

Lo sé, esta entrada improvisada rompe el orden de una secuencia lógica de escritos referentes a la Iglesia Universal. Pensaba en este momento continuar con ese tema tan macabro y criticable, pero no, de repente llegó una serie de bellas sensaciones que deseo plasmar.

No cabe duda, me siento un bienaventurado en el mundo. Por ahora mis mayores quejas son meros embrollos existenciales del tipo “Caray, no sé qué hacer con mi vida”,La cagué por haber estudiado Derecho” o el típico autoreclamo de todos los días “Maldición, soy muy poco disciplinado”. Pero al final del día, cuando el sol se oculta y retorno a casa, no puedo dejar de pensar que realmente mi vida cotidiana es un vaivén de novedades, de bellas sorpresas y aprendizaje fresco. Desde luego existen los elementos reiterativos: el ejercicio matutino, el jocoso juego de palabras con Aurora por la mañana, los suspiros que me arranca la lejanía de España, la indignación de alguna nota en el periódico, las reflexiones de mi padre, las clases en la UNAM, la perdida de varios minutos en esa pendejada llamada Facebook (Caralibro) etc.

Ahora valoro más mi tiempo libre, realmente me gustaría creer que su utilización es la idónea, pero ¿cómo saberlo?, sinceramente no lo sé, aunque puedo decir que me he dedicado a hacer las actividades que más me gustan. Encuentro en este hecho una fascinación finita que no quisiera perder; sin embargo, soy cabalmente consciente de las fases de la vida, y sé que, infelizmente, todo se sujeta a cierta temporalidad, ya sea la vida, ya sea la simple rutina. Me da gusto sentirme revitalizado e impetuoso, y me entusiasma más aún observar que esa energía positiva se puede transmitir a los demás, que hay una magia interna que proviene después de un lúcido intercambio de ideas, concebir que se pueden comenzar a materializar proyectos a través de esa empatía, y que esa conexión pemite arrojarnos con mayor ahínco a la eterna lucha contra el tiempo que nos consume.

Hoy veo con particular alegría como el proyecto de la revista electrónica “Distintas Latitudes” que encabeza mi amigo Jordy Meléndez va adquiriendo cada vez mayor solidez, calidad y prestigio. Y no sólo eso, seguimos creciendo y ampliando el número de potenciales colaboradores con amistades brillantes como Fernando Falconi, Andrés Barrios, Sarasuadi Ochoa y Ana Caballero.

De las personas de mi insigne Facultad puedo decir muchas cosas. Aunque con menor frecuencia, sigo riendo a carcajadas por la ligereza y fino ingenio de Carlos Malacopa. Cada día aumenta más mi admiración por el esmero y vitalidad de Karun Yamin. Y, últimamente, he disfrutado mucho intercambiar palabras con Omar García, de espíritu crítico y ahora compañero fiel de Cienteca cada martes.

Mi hermano, el famoso “Bodo,” se encuentra en su fase más prolífica, hoy prácticamente se encerró en su cuarto para escribir una pieza de teatro completa, ya la leeré con calma al terminar este escrito.

A la “niña” (mi hermana menor) también le vino bien eso de entrar a la secundaria, la veo más elocuente y mejor dispuesta al diálogo; con decir que incluso la he visto escribir a escondidas y leer por las noches.

Mi padre últimamente me espera de la escuela para mostrarme nuevas reflexiones escritas sobre algún tema que abordamos el día anterior; entonces dialogamos, debatimos, llegamos a conclusiones juntos. Mientras estudio, o bueno, ya sincerandome, mientras estoy perdiendo el tiempo a lo pendejo en el Caralibro, mi padre se aproxima a mi cuarto y me deja en mi escritorio la revista Proceso, me sugiere algún artículo u obra literaria y después se va. Hoy por la mañana dialogamos casi una hora sobre un tema aparentemente ocioso: ¿Groenlandia sigue siendo dependiente de Dinamarca? Suena medio burdo, pero los invito a ahondar en el tema y después lo comentamos.

Cosas de la vida. Simplemente, cosas de la vida.

Bueno, y seguramente se preguntará el lector ¿Qué tienen que ver tantas tonterías escritas con el título de la entrada? Oh, bueno, en realidad perdí el hilo sobre lo que realmente deseaba escribir desde un comienzo, ya ven que esto de desvariar las cosas se me da muy a menudo. El hecho es que vengo regresando de la inauguración del festival de cine nórdico en la Cineteca Nacional, vi una película buenísima titulada “La casa de las mariposas negras” del director finlandés Dome Karukoski. Con esta película ya son dos sorpresas consecutivas del cine escandinavo, ya que tan solo la semana pasada había quedado totalmente fascinado por “Reprise, Vivir de nuevo” del director noruego Joachim Trier. Pues ya, era eso, por eso el título de la entrada.


Ah, y de colofón, ¿cómo olvidarlo? Conocí nada más y nada menos que a Carlos Bonfil, el gran crítico de cine de La Jornada, quien casualmente es amigo íntimo de Omar García. Sólo como dato curioso, platicamos largo tiempo mientras caminábamos en pos del metro, fue entonces cuando me dijo “¿Y tú, vienes mucho a la Cineteca?”, mi respuesta fue afirmativa. Me dijo, “Ah, bueno, pues cuando quieras háblame para venir a ver una película juntos” ¡Oba!, ¡que emoción!, ya comienzo a codearme con expertos del cine ¡Ay sí!, la verdad ¿para qué ocultarlo? Sí, me fascina la idea de comentar películas con un buen crítico de cine, será una estupenda oportunidad para seguir conociendo los secretos del séptimo arte.

domingo, 30 de agosto de 2009

Igreja Universal. Robando con fe (Parte 2)

La experiencia desde adentro
Decidí infiltrarme con mi hermano a una de las polémicas misas de la Igreja Universal. Para comenzar, realizamos una pequeña búsqueda en internet y localizamos su templo principal en la Ciudad de México. Llegamos a un gran edificio que en su enorme fachada intenta emular al Partenón griego, pero por dentro no tiene ningún rasgo artístico, más bien se asemeja a un gran cine con tienditas de reliquias, centenas de folletitos y sitios de reclutamiento para jóvenes voluntarios. Ingresé con mi hermano al gran foro donde se efectuaba la ceremonia, ésta ya tendría unos quince minutos de haber comenzado. Y discretamente tomamos asiento en las primeras filas.
El pastor que conducía la homilía (con un exagerado acento brasileño) hablaba con mucha exaltación. Exhortaba a los feligreses a confiar en sí mismos, a vencer al “Gran Gigante” que los tenía confinados en la mediocridad; hablaba de David, aquel pequeño hombre que con ayuda de Dios derrotó a Goliat y consiguió demostrar a sus hermanos que con fe y astucia todo es posible. ¡Bah!. Era un discurso muy chafa y sentimentaloide. Pero efectivo, toda el rebaño de aduladores escuchaba y participaba animosamente cada vez que el Pastor hacia cualquier pregunta, ¿Amén?..

Terminando su ridículo y eficaz sermón, el Pastor nos convocó a pasar al frente, pidió que alzaramos los brazos, que cerraramos los ojos y sintieramos así la presencia de Dios. Todo esto iba acompañado de una música de ambientación y un cambio de luces que iluminaba únicamente un enorme trono vacío en el centro del altar. La gente enloquecía, comenzaba a “hablar” con Dios y confesaba sus pecados en voz alta, mientras tanto, el Pastor gritaba de manera ininteligible con su micrófono hasta que, después de varios minutos gritó"¡Basta!". Con una voz calmada el Pastor tranquilizó al rebaño, pidió que todos nos tomaramos de las manos y rezaramos El Padre Nuestro. Después volvimos a nuestros asientos.

Llegó el momento más esperado, la danza de los billetes, el tiempo de la limosna que, por cierto, ellos no llaman así sino la renombraron con un nombre más glamouroso: “La noble contribución”. Esta sesión meramente monetaria es exhaustiva, dura casi media hora y cuenta con los mecanismos manipuladores mejor afianzados de la Igreja Universal. Es una invitación a donar con las artimañas más sagaces y maniqueas que jamás haya visto, al utilizar la técnica más artera: la exhibición pública.

Son en total cuatro solicitudes de contribución. Las primeras dos son a través de sobres repartidos en cada sesión dominical. El primer sobre se utiliza para depositar el diezmo que, según ellos, es la contribución mínima que se debe otorgar, algo elemental e infalible; además, es el pago que la misma Biblia indica en la cita de Malaquías 3:10, en la cual Dios “promete” bendiciones especiales para quienes se mochan puntualmente. Cito de manera literal: "Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto, dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde". Malaquías 3:10. Este texto se lee siempre en la Igreja Universal. El Todopoderoso ha hablado ¡A pagar!

El segundo sobre implica un pago por concepto para realizar una bendición especial para materializar un milagro específico. En este caso existe una cuota fija, son sólo cien pesos. Sí, así de sencillo, se vende el milagro por simplemente cien insignificantes pesos ¿qué generosos, no? En ese sobre de tarifa única deben de adjuntar un papelito con el nombre de la persona interesada y el milagro que espera recibir. Además, ese sobre ¡llegará a Tierra Santa! Y no sólo eso, será también recubierto con el agua del río Jordán. ¡Sí!, el mismísimo río en el que Juan Bautista bautizó a Jesús el Nazareno. No cabe duda la astucia de estos Señores. ¡Ratas mentirosas!
Mi hermano y yo estábamos boquiabiertos, nos parecía el teatro montado más efectivo del mundo. La respuesta del público era casi unánime, decidida y entusiasta a colaborar con los charlatanes. Y cuando pensábamos que todo había acabado e iríamos en pos de nuestros lares, vinieron nuevas técnicas para seguir recaudando dinero de los ya sobreexplotados asistentes. El Pastor con estridencia comenzó a decir con extraño portuñol -“Agora sim hermanos, llegou l’ momento de demostrarle el nuesstro carinho a Deus. Vamos ver, ¿quem de ustedes pode dar el bilhete mais grande pra quedar lleno de bendiciones?. Sabemos que nosotros temos que dar lo mejor de nosotros. Si realmente amamos a Deus no podemos darle lo que nos sobra, tenemos que darle aquello que tiene un valor importante, algo que pueda dar testimonio de nuestro amor con el. Usted tiene que tener claro que lo que usted da agora será retribuido mil veces mais en el cielo, y no sólo de maneira temporal, sino para la eternidade.”- ¿Qué..? No lo podíamos creer. De repente el Pastor abrió un saco y dijo, “Quien pueda dar un bilhete de $500.00 pase al frente rápido, vamos”. Y de manera asombrosa varias personas aparentemente humildes se aproximaron y depositaron la contribución requerida. Al terminar los de $500.00, el Pastor continuó con $200.00, y así sucesivamente hasta llegar a $20.00. Era algo inaudito. Entre las personas que pasaron a depositar cándidamente la obvia extorsión, se encontraba gente con notables problemas físicos, con reumas, mutilaciones, alteraciones mentales, etc. La Igreja Universal promete realizar milagros que ni los médicos podrían hacer, se transforman en el centro de esperanza de los desamparados, juegan con ellos difundiendo un falso discurso benevolente y comprensivo; aunque realmente, en el fondo, abusan de la carencia afectiva y desesperación extrema de los más humildes para materializar su ignominiosa ganancia. ¡Qué indignación..!, ¡Qué desfachatez..!

Ya para cerrar con broche de oro la ceremonia más lucrativa del mundo, una especie de monjas-voluntarias repartió unos pequeños sobrecitos y unas pulseritas con la frase “Jesús me hizo revivir”. Estos dos elementos sellan la misa y el sermón. Los asiduos asistentes ya sabían el simbolismo de ambos objetos e inmediatamente observamos como muchas personas sacaron una fotografía de sus familiares y la alzaron en dirección al altar, mostrandola a aquel trono gigante y vacío donde supuestamente esta sentado Dios. El Pastor comenzó a explicar las indicaciones para todos los novatos “El sobre que tienen en sus manos es para hacer una oración especial para su familia, también tiene una contribución única de sólo $10.00, coloquen una moneda de $10.00, y si no tienen una moneda de esa cantidad pongan dos de $5.00, no hay problema. Ahora tomen el sobre con fuerza ya con la moneda adentro, y pídanle a Dios por las personas que más aman, pídanle para que ellos reflexionen y encuentren también el camino de Jesús. Sientan como Jesús también los ama ¿Amén?” (La palabra Amén es usada con el significado de “¿entendieron?, ¿les quedó claro?, a lo que el rebaño siempre responde al unísono “Si, Pastor”)
Después el joven Pastor explicó el significado de las pulseras. “En sus manos tienen dos pulseras, una es para ustedes, para que porten a Jesús a cualquier lado al que vayan, para que sientan su protección a cada momento; la segunda pulsera regálensela a una persona que estimen mucho y quieran ayudar, alguien que necesite también de la palabra de Deus y del amor de Jesús. A esa persona que ustedes quieren que pare de sufrir, tráiganlo aquí con nosotros el próximo domingo ¿Amén?” Los borregos respondieron “Sí, Pastor”.

Antes de terminar la misa el Pastor insistió nuevamente con la donación de la siguiente semana “No olviden que el próximo domingo tienen que traer los dos sobres ¿Amén?”. Y así la obediente y fanática manada abandonó el recinto, con ellos también salímos nosotros.

Al salir del lugar mi hermano y yo estábamos impactados, ni siquiera podíamos hacer el típico comentario burlón, realmente habíamos experimentado una sensación que confundía la condolencia, la indignación, el coraje y al mismo tiempo la incredulidad. ¿Cómo podían haber hecho esos brasileños truhanes el mayor de los negocios?, ¿Qué acción poder tomar para detener la extorsión de los excluidos?, ¿Quién en su sano juicio podría creer en esa tremenda pieza de charlatanería?.
Al dejar al rebaño que acompaños en la misa, encontramos nuevas hordas de borregos jóvenes que se dirigían exaltados al templo. Eran cientos de ellos, gritaban consignas cristianas, cantaban esas pegajosas canciones alabadoras, y hacían sonar sus trompetas con gran estrépito. Estas nuevas huestes no eran la imagen de una Iglesia convencional, más bien se asemejaban a una corriente porra de futbol que ingresaba al estadio haciendo alboroto. Obviamente nos unimos al grupo, nos colamos con las personas que venían de Tacubaya e imitamos todo lo que hacían. El lector debe tener en cuenta que siempre tuvimos que actuar como infiltrados.
La gran sala de cine, es decir, el gran centro religioso estaba atestado por estos "fieles" que saltaban, manoteaban, cantaban, vitoreaban y se empujaban con ahínco. De repente apareció en el escenario el líder supremo de la secta, el gran Obispo mexicano de la Igreja Universal, otro tipín mañoso que también tenía un acento brasileño. Comenzó con el mismo choro de David y Goliat, invitó a los jóvenes a luchar contra aquel Gigante de la mediocridad, y después del sermón, como era de esperarse, sacaron sus costales para pedir dinero. ¡Rapaces inmisericordes!

El Obispo lanzó una siniestro juego psicológico, que me recordó los peores recursos manipuladores de la retórica; se victimizó ante las "crueles" críticas que ha suscitado la manera de actuar de Igreja Universal, diciendo “Allá afuera hay gente que intenta manchar nuestro nombre, dicen que somos ruines, que les lavamos el cerebro, que sólo estamos interesados en su dinero, dicen tantas mentiras. Pero yo me pregunto, ¿Es cierto eso?” A lo que el rebaño respondió un fervoroso “No, Obispo”. –“Pues claro que no”-, afirmó el Obispo arremetiendo nuevamente dijo “Por eso cuando escucho esas mentiras me entran por un oído y me salen por el otro, nuestro movimiento es básicamente una búsqueda de fe.” ¡Bah! Se me remordió el estómago al escuchar su cinismo.

Esta segunda misa, debo reconocerlo, fue mucho más divertida que la primera, incluso nos tomamos la libertad de hacer algunos videos y tomar algunas fotografías; sin embargo, repensando cada palabra del Obispo, no dejé de sentir la misma repulsión interna por el atraco inusitado que presencié aquel día, un fenómeno expansivo que en este momento atraviesa el mundo. ¿Quién podrá detenerlos?


Al terminar la misa los humildes feligreses regresaron a sus casas, quizá dejaron en la Iglesia Universal el dinero que ocuparían en alimentar a su familia con carne y arroz. Ahora deberán de conformarse con un suculento taco de fe.

Igreja Universal. Robando con fe (Parte 1)

Desde una edad temprana me alejé de cualquier credo religioso. Aunque durante mis primeros años estuve muy cercano al catolicismo. Esta secta, predominante en México, influyó mucho en mi niñez por dos factores; mi madre, originaria de Chihuahua, proviene de una familia fervorosamente creyente, y adicionalmente, por haber estudiado en escuelas maristas hasta la preparatoria.

Ya en la preparatoria el catolicismo fue por años mi objeto favorito de arteras críticas, encontraba sus dogmas insostenibles y arcaicos. Su institucionalización, a mi juicio, pervertía los principios que supuestamente habría pregonado Jesús en sus orígenes. Asimismo existía una multiplicidad de incoherencias históricas que eran incompatibles con un mínimo de razonamiento imparcial. Y lo peor, me parecía deleznable su manera de manipular a la gente para sostener una gran empresa multimillonaria a costa de millones de ingenuos. Pero creánme, había visto aún muy poco.

Quiero añadir que no me causa animadversión el relato bíblico. Comprendí sin mayor prejuicio que no podría criticar la cristiandad entera a causa de ciertos vicios enquistados en el seno de la gran Iglesia Católica Apostólica Romana. Poco a poco me fui adentrando en una concepción más amplia, al entender que aquel fundamento teológico generaba centenas de ramificaciones e intensos debates filosófico-hermenéuticos derivados del mismo mito. Estas diversas interpretaciones variaban desde las más bellas y puras concepciones altruistas sin fines de lucro como la Teología de la Liberación, o nuevas instituciones que acudieron a manipular y desvariar el contenido de las "Sagradas Escrituras" para consolidar un grandioso emporio financiero, basandose en una ingeniosa mercadotecnia y, perfeccionando por mucho los métodos lucrativos que la Iglesia católica ya había consolidado desde su milenaria constitución.

Al terminar mi preparatoria católica (CUM), realicé un intercambio académico promovido por Rotary International. Fue así que llegué a Brasil, país con la mayor cantidad de católicos del mundo y, al mismo tiempo, con una impresionante proliferación de nuevas sectas cristianas con mucho poder.

Mi estancia anual en Brasilia fue repartida entre dos familia; la primera de ellas me hospedó por ocho maravillosos meses, tiempo suficiente para ambientarme y adentrarme a su estilo de vida. Viví aquel tiempo en una lujosa morada ubicada en el exclusivo barrio de Lago Sul; mis nuevos padres derrochaban glamour, era gente de mundo que hablaba de literatura clásica, arte, viajes, vinos y demás detalles de una vida aristócrata. Desde mi primera noche con ellos, no faltó una pregunta que consideraron esencial “Luiz, ¿você segue alguma religião?”, con prudente franqueza dije “no, ninguna”. Mi respuesta afortunadamente fue muy bien recibida, e inmediatamente después de que mi padre exhalara un breve suspiro, me confesó su nerviosismo por aquel tema espinoso, ya que ellos se asumían abiertamente "contra-religiosos", y temían que yo resultara ser un mocho mexicano que podría sentirse lastimado ante sus constantes y mordaces burlas hacia todo tipo de credo.

Paradójicamente pocos días después, mi padre brasileño me platicó que trabajaba en un altísimo cargo de Tv Record, la segunda televisora más importante de Brasil, cuyo dueño era nada más y nada menos que Edir Macedo, fundador de la Igreja Universal, la empresa de fe más rentable de toda América del sur. -¡Qué extraño!-, pensé. Un día antes “mis padres” se habían declarado férreos opositores del credo cristiano, y ahora súbitamente me enteraba que la fortuna que ellos ostentaban provenía del engaño y manipulación de una poderosa secta brasileña.


Conforme avanzó mi estancia en Brasil, fui conociendo más de cerca los secretos y artimañas de la Igreja Universal. En varias ocasiones “mi padre” llegaba a casa enfurecido por situaciones de trabajo, me platicaba con indignación las injusticias que él mismo presenciaba en el seno administrativo de la Igreja Universal. Me platicó que a todos los empleados del gran emporio, sin importar cual fuera su creencia, se les descontaba automáticamente el diezmo de su salario quincenal. También me decía que tan sólo una minoría privilegiada tenía acceso a la seguridad social, ya que en la mayoría de los casos, esa relación laboral no estaba sustentada en un contrato. Ellos utilizaban la siguiente farsa “¿acaso no hay palabra más intachable que la palabra de Dios? No necesitamos firmar nada, eso es para gente impura y nosotros hemos sido bendecidos con gracia divina.” Sí, suena un argumento bastante imbécil, pero ahora comienzo realmente a acreditarlo.

Al comenzar mis estudios en Brasil, naturalmente fui ampliando mis vínculos sociales y, casualmente, mi compañero más próximo, amable y cercano pertenecía a la Igreja Universal. Tuvimos pláticas aberrantes sobre temáticas que consideraba ya superadas, así como la evolución o la igualdad de género. Realmente a mi amigo le parecía un ultraje obsceno el planteamiento darwiniano sobre la ascendencia de un antiguo primate (Un discurso casi idéntico al famosísimo niño predicador peruano) y peor aún, culpaba a las mujeres de las penurias del mundo por el atrevimiento de Eva a consumir el "fruto prohibido". Para él, lo único existente era la Biblia, lo demás sólo diatribas perniciosas que habían inventado las personas que no tenían fe. Por lo más increíble que parezca, terminamos por ser buenos amigos. Incluso en alguna ocasión me invitó a verlo tocar el piano a su Iglesia. Afortunadamente llegué tarde y sólo lo vi en el cierre de la ceremonia. Me había perdido la escandalosa manera de pedir “las contribuciones.”

Aquí los dejo con este vídeo que habla más que este propio escrito, simplemente observen el fanatismo exacerbado.





Al terminar mi año brasileño y volver a México, quedé impactado al ver que la Igreja Universal estaba en plena expansión en mi país, contaba con decenas de templos y un programa de televisión, el patético “Pare de sufrir”. Llegó el momento de desenmascarar el putrefacto cimiento de esta empresa de fe que, partiendo de un mito, se ha enriquecido cínicamente a costa de la desesperación de los excluidos, de la gente humilde y más vulnerable. Sí, igual que la Iglesia Católica, sólo que con un elaborado esquema de mercadotecnia encaminado a un solo punto, un lucro despiadado sin ningún rubor.

lunes, 24 de agosto de 2009

¡Haga pipí mientras se ducha!

La crisis ambiental que azota al planeta requiere una (r)evolución de conciencia, un cambio que implica modificar los hábitos de consumo, y más aún, los que se refieren a la utilización del agua potable. Quienes cohabitan conmigo en la Ciudad de México entenderán muy bien de que hablo, ya no existe un mes sin escasez del líquido dador de vida, y al parecer, aunque sea optimista, esto va de mal en peor.

Para prevenir el malestar que acoje a nosotros "los chilangos", el gobierno brasileño ha realizado una campaña inusitada que exhorta a toda la población a mear mientras se ducha, un hábito que, según sus calculos, ahorraría 4, 380 litros de agua potable al año.

Me parece una buena idea para difundir, más aún para el pueblo brasileño que toma tres baños al día, entonces, ellos practicamente pueden realizar sus tres meadas diarias mientras se enjabonan. Incluso habrán brasileños que en medio de su borrachera se meterán a bañar para hacer pipí, ¡nunca había conocido personas que se obsesionaran tanto con su ducha!. El razonamiento debe cambiar. El amor que los brasileños sienten por bañarse es exagerado, así que si quieren realmente ahorrar agua deben de empezar por ahí, bañandose sólo una vez al día.

Asimismo, oh queridos amigos brasileños, si su gran objetivo es ahorrar agua, no necesitan mear mientras se bañan, podrían aplicar la técnica francesa de orinar en el lavabo. En fin, habrá que repensar las propuestas y mejorar los hábitos. Mis sinceros parabines, por algo se empieza...

sábado, 22 de agosto de 2009

Reflexionando sobre la otredad

Vengo regresando de ver una película altamente recomendable del director alemán Tom Schreiber, quien retrata un tema que en los últimos años me ha venido apasionado: las relaciones interculturales.

La trama versa sobre el arribo de un entusiasta estudiante alemán (Mark) a Colombia para realizar prácticas profesionales de medicina. El protagonista tiene el deseo de internarse plenamente en la sociedad colombiana, pretende ser un individuo universal que pueda comprender y criticar el esquema social prevaleciente, adaptarlo a sus principios y, al mismo tiempo, intentar vivir intensamente cada momento de esta experiencia foránea atenida a cierta temporalidad.
Mark quiere vivir con vehemencia sus días en Cali. ¿Qué puede importar lo que haga en Colombia? allá nadie lo conoce. Desea vivir sin prejuicios, y en su intento por adentrarse en la vida de los otros, se deja seducir por placeres; los experimenta, los goza. Pero como es predecible, genera en su interior una carencia, un vacío. Ahí comienza su delirio, su deseo de consolidar un proyecto de vida, forjar sentimientos profundos, añoranzas por no continuar a la deriva; y claro, terminará por enamorarse de una mujer de un barrio pobre que poco a poco Mark irá idealizando. Terminará así con su libertinaje y consolidará su nuevo y flamante objetivo de arraigo que, finalmente, se transformará en el ancla que lo arrojará a la desgracia y sufrimiento.

Divagaré un poco. La vida puede pensarse como una casualidad constante, una realidad cambiante en un devenir incierto y, en ese caminar, nunca habrá de faltar el factor humano. Las otras personas determinan, en gran medida, la dirección de nuestro actuar. Personas que proyectarán un sentido a nuestra existencia.

Resulta casi impensable sesgar el anhelo de trascender en el otro, querer involucrarnos en su existencia, apropiarnos de su exclusividad. La pregunta me consterna, ¿Por qué…?

¿Por qué el ser humano trata de recubrir de misticismo la casualidad?, ¿Por qué se absolutiza “al otro” como parte fundamental de nuestras vidas?, ¿Por qué querer compartir nuestra proyección futura con alguien más?, ¿Por qué esta alienación...?

Octavio Paz plantea la problemática en estos bellos versos de su poesía “El Prisionero”:

"El hombre está habitado por silencio y vacío.
¿Cómo saciar esta hambre,
cómo acallar este silencio y poblar su vacío?
¿Cómo escapar a mi imagen?
Sólo en mi semejante me trasciendo,
Sólo su sangre da fe de otra existencia"

La otredad: ese es el tema, el gran misterio. Nos sabemos individuos únicos, conocedores de nuestra potencial explosión ante el mundo. Sabemos nuestros propios gustos, elucubramos reflexiones que no compartimos, de esas que se callan y la memoria almacena para mantenernos felices o tristes sin que “el otro” comprenda la razón. Todo eso que pasa por nuestra mente se vuelve un misterio al inferir que también ocurre “en el otro”, quien al igual que nosotros navega en un eterno vaivén sentimental, donde las emociones pasan y se diluyen, donde el discurso aflora mientras la conciencia enmudece.

Surge así el interminable e irrealizable empeño de querer conocer al otro en plenitud, de desear armonizar y consolidar la certeza de sus avatares. Sabemos que es imposible, que todo es cambiante; no obstante, entre más misterio existe en el otro, más nos esforzamos por interpretarlo. Y en ese esfuerzo fútil puedo encontrar la más bella y estúpida de las alienaciones: El amor.

Octavio Paz concluye en su poema:
Entre las sombras que te anegan
otro rostro amanece.
Y siento que a mi lado
No eres tú la que duerme,
Sino la niña aquella que fuiste
Y que esperaba sólo que durmieras
Para volver y conocerme.

domingo, 16 de agosto de 2009

Ni Dussel ni Lazcano, pero López Austin sí

Ha comenzado mi noveno y penúltimo semestre en la UNAM, específicamente, en mi Facultad de Derecho. Poco a poco comienza a forjarse la sutil y bella rutina de asistir cinco días a la semana al extenso campus universitario para escuchar las clases, leer en sus bibliotecas o espacios abiertos, departir con lo compañeros y aprovechar al máximo el poco tiempo que me resta como estudiante de licenciatura. Sí, el brevísimo tiempo que rápidamente se diluye. Me he vuelto maniático en la UNAM, un estudiante empedernido que quiere conocer a la pléyade de maestros extraordinarios que ahí imparten; sin embargo, me corroe una ligera frustración, pocos de ellos están en la facultad de Derecho, ya que, los juristas, o al menos la mayoría de los profesores de mi insigne facultad, no tienen un criterio holístico o multidisciplinario sino que se limitan esencialmente a un programa árido que incluye leyes, procedimientos administrativos y esos típicos trucos que aprovechan los vericuetos de la legislación para promover fechorías. Debo de reconocer que hay excepciones, por ejemplo, el maestro Alfonso Estuardo Ochoa, quien porta solitario la bandera anti-Derecho sin miramientos y con impresionante locuacidad.

El escenario no sería nada lisonjero si tan sólo al Derecho me dedicara, por ello desde varios semestres atrás he intentado complementar mi desarrollo estudiantil con variadas actividades que han hecho de mi estancia en la Universidad una serie de años de gratísimo reconforto y aprendizaje; no obstante este año mis planes originarios se han visto parcialmente frustrados.

Acomodé mi horario en función de poder asistir a las aulas de dos ilustres profesores: el filósofo Enrique Dussel y el biólogo Antonio Lazcano, ambos emblemáticos y mundialmente reconocidos.

Este miércoles, airoso me dirigí a la Facultad de Filosofía y Letras en pos de mi gran maestro, con quien ya había tomado clases por tres semestres consecutivos, todas en el mismo salón y con el mismo horario. Al asomarme por la ventanilla del 008 vi a otro profesor desconocido con un auditorio semivacío y bostezando, - ¡Chin!, seguramente Dussel se habría mudado de sitio-, pensé. Fui a la lista de profesores y no encontré su nombre ni su asignatura; pero no desistí, llegué a la coordinación de Filosofía y pregunté por el renombrado filósofo; fueron dos respuestas al unísono las dadas por las secretarias regordetas: este sería su semestre sabático ¡No!

Quizá no esté tan mal después de todo, en este momento estoy viendo aqui en mi frente su último y más extenso libro que no he terminado de leer :“Política de la Liberación.” Será este año un buen tiempo para repensar muchos conceptos innovadores que cobraron sentido en mi vida después de escuchar sus cátedras. Serán difíciles de olvidar las temáticas que hacían énfasis en una reestructuración política, el poder obedencial, el tiempo mesiánico, la heroicidad, la analéctica, el punto cero, la fetichización del poder, la gratuidad, etc. Gracias Enrique Dussel, por haber dado destellos de luz a una mente inquieta e incierta, por ensanchar mi criterio, y sobretodo, por tu exhortación constante en favor de la originalidad y practicidad que debe aterrizar el filósofo comprometido con la Historia. ¡Disfruta tu año sabático!

Ese mismo día -miércoles- corroboré en la lista de profesores de Biología la presencia del Doc. Antonio Lazcano con la asignatura denominada “Origen de la vida”, al parecer no había ninguna falla correría con suerte. Al siguiente día fui directamente a la Facultad de Ciencias, encontré su enorme salón, tome asiento e impaciente esperé el arribo del célebre científico; no obstante pasaron muchos minutos sin su presencia hasta que, de manera natural la suspicacia surgió y pregunté a otro alumno por el maestro Lazcano, la respuesta fue desilusionante, también el prestigiado biólogo había tomado su semestre sabático. ¡No!, por segunda ocasión.

Pero como gratificante consuelo, de manera fortuita, por recomendación de una amiga de mi hermano, cursaré una interesantísima clase como oyente con el renombrado historiador Alfredo López Austin, quien imparte la sobresaturada asignatura de "Mesoamérica". Su primera clase -viernes- fue una excelente combinación de claridad didáctica y erudición. Ya habrá mucho que escribir sobre López Austin en los próximos meses.

Les enfoirés

Esto no tiene nada que ver con la UNAM ni con el título de la entrada, pero tengo esta música en la cabeza y quiero dejar testimonio de ella en este blog.

Ellos son les enfoirés (los infalibles), un grupo de diversos artistas y compositores franceses unidos en una misma causa: la lucha contra la exclusión social.

Les efoirés han creado una asociación de asistencia pública para los desposeídos franceses (que ahora se encuentra en plena internacionalización), al promover varios servicios básicos, entre los que destaca la conformación de cientos de restaurantes de comida gartuita conocidos como restos du coeur.

Los dejo con esta bella canción dirigida a todos aquellos que se sienten solos e incomprendidos ante el criterio devorador y egoísta que predomina en nuestros tiempos. Cantemos con estrépito aunque las lágrimas broten y se manifiesten, no guardemos el ímpetu interno y acallemos los justos reclamos, no nos dejemos derrotar, ¡seamos infalibles!

http://www.youtube.com/watch?v=E65xj_arQ3Q

sábado, 8 de agosto de 2009

Portugal

Portugal, maravillosa tierra marinera, al ver estos videos sinto saudade por tus fados, tus petiscos, tu gente buena. ¡Oh, bella nación lusa!, ¡Que viva Luiz de Camoes!, ¡Que viva Fernando Pessoa!, ¡Que viva Amalia Rodrigues!.

Portugal nos brindó bellísimas experiencias, de las cuales queda en el fondo del corazón el recuerdo nostálgico de aquella gente lusa que nos enseñó a profundidad la vida tradicional de esta nación europea.

Agradezco muito a las amistades genuinas que surgieron al cruzar de norte a sur sus diversos paisajes. Difícil será olvidar Porto y la gentileza de Rita, Maria, Diogo y Denisse, quienes hicieron de mi cumpleaños una celebración íntima, casi familiar. También surgen los recuerdos de los bares estudiantiles de Coimbra en compañía de Carlos. ¿Qué decir de la amabilidad de Sandra en su bella casa de Leiria?. Y claro, ¿cómo olvidar Alfama y sus fados?; fue tal mi gusto por la música portuguesa que incluso ya he hecho una entrada acerca de sus tristes y alucinantes cantos hondos.

Portugueses a sabed: Pronto, pero quizá más pronto de lo que ustedes creen, estaré muy cerca de su nación, un poquito al norte, pero lo suficientemente cerca para visitarles nuevamente.

Cantando "Cielo Rojo" con la niña

Sin mucho decir, los dejo con esta bella canción de Juan Zaizar interpretada desde el corazón de la Delegación Benito Juárez: El parque de los venados.

viernes, 7 de agosto de 2009

Catemaco, la charlatanería hecha turismo

En el sur de Veracruz, lugar de abundante agua y espesa selva; existe un lugar misterioso, para muchos mágico, místico, esotérico. Me refiero a Catemaco, sitio enclavado en la región de los Tuxtlas, la jungla más alejada del ecuador.

Este lugar inconexo por muchos años a cualquier vía de comunicación, tuvo que rascarse con sus propias uñas desde su fundación, y fue así que, ante la falta de profesionales científicos de la salud, se expandió de forma inusual, como uso y costumbre acudir con "el curandero" para solucionar molestias de cualquier tipo. ¡Ojo!, no pienso demeritar en este escrito los avances en herbolaria que poseen los pueblos mexicanos; sin embargo, tampoco sería lo suficientemente ingenuo para seguir fervientemente los rituales que involucran al espíritu humano con los astros, la naturaleza, las malas y las buenas vibras, la lectura del futuro y demás actividades "fuera de lo normal" que son ejecutadas por los chamanes, dejemoslo así, soy muy escéptico, me gusta creer que creo, pero en el fondo, siempre existe esa voz interna que me dice -, son sólo patrañas.-

Es asombroso como el misticisimo se ha vuelto una nítida actividad turística, ya que, evidentemente cuando hay dinero fácil, más que rápido se satura la competencia. Desde que llegamos a Catemaco no faltaron los "cazadores de turistas" que se acercaban mañosamente para ver qué se nos ofrecía, cada uno de ellos, de una manera sutil intentaba vender su "paquete de brujería" y presumía su proximidad y confianza con el más famoso y respetado brujo de Catemaco. Yo, pensando en la obviedad de que estos "señores generosos y sinceros" sólo buscan una rebanadita del pastel, preferí preguntarle directamente a los lugareños sobre el brujo más renombrado, casi todos coincidieron, se trata de Tito Gueixpal.

Llegamos al corazón del pueblito, ya sabrán queridos lectores, siempre con su kiosquito, su iglesita y sus puestitos de garnachas; y desde ese lugar nuevamente nos abordaron los "cazadores de turistas" con mayor tenacidad, nos hablaron maravillas sobre los rituales de brujería, exageraban al decir que los místicos del esoterísmo en ocasiones desfallecían al sustraer la energía negativa de sus clientes, que los huevos de gallina negra eran básicos para el ritual, que los ramajes limpiaban el alma, y bueno, otros tantos choros mareadores sobre la mágica que sólo en Catemaco era posible encontrar. Nosotros teníamos poco tiempo, entonces accedimos a tomar una lanchita para recorrer el lago. El tour por el lago, fue, sinceramente, una vil cochinada, no lo digo por el lago que es bello per se, sino por el paseo pinchurriento que no dejaba apreciar el paisaje de una manera apacible, y lo peor, ni siquiera se nos permitía ducharnos a medio lago. Pero eso sí, "el guía" nos iba diciendo cada babosada insulsa acerca de las casitas que estaban invadiendo la orilla del lago, -"Miren, esta es la casa de perenganita, y en esta otra casa grabaron la novelas de no sé qué, y este fue el primer hotelucho"-, cosas de ese tipo que a NADIE le importaba. En fin, el colmo fue que nos llevó a "una reserva ecológica", al menos eso nos daba cierta esperanza, pero para nuestro infortunio descubrimos que esa "reserva" no era más que un "spa" y, de manera adicional, tenía un costo de $50.00, y como esa era el día de la dilapidación imbécil, ni siquiera titubeamos en pagar el tostón. ¡Carajo!, ¿qué reserva ni que chingados?, entramos a un lugar totalmente turístico, nos hicieron una máscara de lodo, nos mostraron unas replicas de piezas prehispánicas e incluso osaron en querer vendernos una paletita. Y lo más patético de todo, al final nos pidieron una cuota voluntaria para "el guía", quien era un pobre pelmazo que hablaba todo de memoria y sin ningún entusiasmo. ¡Qué pena!, al menos ustedes están advertidos, si van a Catemaco no entren a Nanciyaga, porque van terminar sintiéndose como yo me sentí, sí, como un pendejo que desperdició parte del poco dinero que le quedaba.
Le pedimos al lanchero que nos dejara en un lugar propicio para acampar. Llegamos así a "la playita", sitio bello aunque un poco sucio. Estabamos practicamente solos y el sitio se veía sumamente tranquilo por lo que no existió objeción alguna para acampar. Yo entré casi inmediatamente al lago, estuve casi media hora en sus aguas verdosas hasta que salí para platicar con un matrimonio que estaban próximos a "nuestra zona". Me presenté como chihuahuense (porque ya ven que es común que a los chilangos nos odie la gente de provincia) , ellos se prentaron como "el flaco" y Maité y se ofrecieron a acompañarnos al pueblo de Catemaco por la noche y a guardar nuestras pertenencias para que nadie las robara.